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Con la firma de los “Compromisos para proteger a los animales YA” (2011), por parte del entonces candidato a la alcaldía de Bogotá, Gustavo Petro, los defensores de animales hicimos de la causa animalista un tema importante en la contienda electoral, sintonizando nuestras reivindicaciones al ideario de la paz –no-violenta– y haciendo valer la voz de los animales como mandato popular.

Hoy, de cara a la segunda vuelta por la Presidencia de Colombia, es un hecho que el tema animalista se ha ganado un espacio en las agendas programáticas, las cuales expresan la manera como los candidatos piensan el país y su percepción del sentimiento colectivo con respecto a los asuntos prioritarios. No se trata de un punto de inflexión en las agendas, pero si de una nueva configuración de las mismas, donde las voces de las llamadas nuevas ciudadanías, más o menos sonoras, según quien las escuche, tienen algún eco y posibilidad de inclusión.

En esta última etapa del proceso electoral, los animalistas han sido acuciosos en buscar acuerdos. Del compromiso de Zuluaga nada podríamos decir, dado que el anunciado “Manifiesto Ambiental y Animalista por Colombia”, presentado discretamente en un evento el 5 de junio, aún no se ha hecho público como documento a disposición de los colombianos. Tal secretismo, a una semana de las elecciones, no augura, en todo caso, un gobierno iluminado en lo ambiental.

En cuanto a Santos, a través de un video no oficial, en el que sólo escuchamos su voz, anuncia que trabajará en un documento Conpes para la formulación de una política pública animal, en estrategias para la disminución del tráfico de fauna silvestre con la ayuda de unidades policiales especiales y en la impartición de talleres de protección animal de la mano del Ministerio de Educación.

Resaltando el esfuerzo encomiable de los compañeros animalistas y el inmenso valor que tendría este compromiso –en caso de ser cierto y de que Santos llegara a la presidencia– para avanzar en la protección de los animales, no podemos, sin embargo, dejar de manifestar nuestra preocupación por dos hechos:

Primero, la informalidad del compromiso. Ciertamente, cuando uno se compromete, firma y da la cara.

Segundo, la referencia exclusiva a temas que, por ley, son ya de obligatorio cumplimiento para el gobierno nacional, antes que propuestas de campaña. El Conpes sería, sin duda, una apuesta importante, y en él depondríamos nuestra esperanza de formular y ver implementada un política pública de protección y bienestar animal que nos permitiera debatir temas álgidos como el uso de animales en espectáculos, el comercio de animales vivos, la penalización del maltrato animal (incluyendo la violencia en ámbitos privados, como el bestialismo) y la ganadería intensiva y extensiva, por solo mencionar cuatro puntos de la que debería ser una agenda amplia y progresista, comprometida con la paz ambiental.

[La reciente tragedia ambiental en el Casanare y la desidia del gobierno frente a la misma, demuestran que en la agenda nacional de protección animal, no sólo el Estado está en deuda, sino que está todo por hacer].

Al final del video, la voz afirma que “la Paz será una realidad que no sólo se imparta a nosotros; también lo hará con todo nuestro entorno”. Claro que le apostamos a la paz (quién diría lo contrario?), pero no sólo a la que protege a la vida humana, sino a una paz integral y transformadora, que incluya a toda la Naturaleza y no consienta escenarios de violencia contra ningún ser vivo, aun cuando se amparen en “lo cultural”. Ese sería el verdadero compromiso de una Paz, también para los animales!

Afirmar que “los animales han sido víctimas de la guerra”, como se oye en el video y en lo cual hemos insistido, implica asumir la consigna en su dimensión práctica -el tema no soporta más retórica- y reconocer que los animales, como víctimas, requieren, ellos también, de acciones preferenciales por parte del gobierno nacional y de todos los colombianos. Acabar con escenarios institucionalizados de violencia como las corridas de toros y las corralejas, por ejemplo, sería un buen comienzo.

A una semana de las elecciones, aún esperamos compromisos frenteros y decididos.

Video (no oficial). Compromiso de Santos con la protección animal

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